Se conoce como autoestima a un conjunto de percepciones, valoraciones y apreciaciones que un individuo tiene respecto a sí mismo o a las actividades que realiza. Esto puede enfocarse en la totalidad de su persona, en sus labores, o en la apariencia corporal, etc. Se trata de la evaluación que hacemos ordinariamente de nosotros mismos.
También la podemos definir como un profundo conocimiento personal en cuanto a las fortalezas y debilidades que cada uno presenta como ser humano y a la aceptación de las mismas.
Desde el modelo del observador del coaching ontológico podemos entender que la autoestima depende del tipo de observador que soy, condicionado por mis creencias, cultura, historia personal y estados de ánimo predominantes.
La autoestima no escapa al juicio que tenemos de nosotros mismos, en función de esto es que puede modificarse y transformarse en una herramienta que abre o cierra posibilidades para nuestros aprendizajes.
A través del coaching el individuo podrá generar aprendizajes de segundo orden, donde el cambio fundamental estará en ser capaz de modificar al observador, desarrollando nuevas conversaciones sobre sí mismo utilizando un lenguaje generativo donde se involucra a la acción.
Respóndete a las siguientes preguntas:
Esta es la clave para tu autoestima dedica tiempo para hacer una lista grande, si ya sé que al principio te parece difícil, pero si te digo ¿que en poco tiempo podrás poner más de 100 cualidades? Primero respóndete tú y después pregunta a la gente que te quiere. Después:
Aquí solo elige una cosa que quieres mejorar, lo que habitualmente llamamos debilidades, solo una y cuando lo consigas elige otra.
¿Quieres saber cómo está tu autoestima, si es alta, media o baja? Lee las características que detallamos a continuación y mientras más poseas significa que tienes una alta autoestima, por el contrario, si posees pocas o ninguna, significa que tienes que trabajar para fortalecerla.
Según Yolanda Falcón, Terapeuta Gestalt, una persona con autoestima alta:
De tal manera, explica la citada terapeuta que una persona con autoestima alta, físicamente tiene ojos que están alertas, brillantes y llenos de vida, rostro color natural, buena textura en la piel; mandíbula, hombros y manos, relajados y sueltos, los brazos cuelgan en forma natural, postura carente de tensión, recta y equilibrada, paso decidido.
La autoestima es la percepción que tenemos de nosotros mismos, esa percepción nos permite sentirnos merecedores y dignos de las cosas. Si carecemos de autoestima, entonces sentiremos que no nos corresponde ser felices y en consecuencia viviremos una vida de inseguridades, miedos y desamores.
Yolanda Falcón explica que la autoestima empieza a generarse desde los primeros años de vida.
Generalmente se va formando por influencia de los adultos que rodean al niño; éstos con sus palabras, actitudes, gestos y conductas hacen que el niño se sienta bien o se sienta mal.
Cuando las situaciones que lo hacen sentir bien o mal se repiten una y otra vez, el niño se va dando una idea de sí mismo y saca por conclusión si es digno de ser amado o no lo es.
Algunos niños tienen ambiente hostil, incomprensivo y amenazante que les impide desarrollar una buena autoestima y asumen la culpa por sus sentimientos
de impotencia.
Cuando los padres son inconsistentes, un día permiten algo porque están contentos y al día siguiente lo prohíben porque están de mal humor, los niños se confunden.
Si ven a la madre llorar y preguntan qué le pasa y ésta contesta que no pasa nada, no entienden. Es como si nunca pudieran hacer lo que se espera de ellos, nunca saben qué está bien y qué está mal y nunca comprenden a los mayores.
Un niño pequeño no tiene capacidad para razonar los motivos por los que sus padres lo tratan mal, lo único que sabe con certeza es que se siente herido.
El niño tiene que aceptar lo que sus padres dicen y hacen porque son su sostén. Si se atreviera a dudar que sus padres tienen la razón, su mundo se vendría abajo y su inseguridad sería total, ya que no tendría donde apoyarse.
Así pues, le da la razón a los padres y si éstos lo maltratan surge la idea de no ser digno de amor por no ser lo suficientemente bueno y por consecuencia la idea de no merecer nada.
Por esto, es importante saber tratar con inteligencia emocional a nuestros hijos y poner en práctica el autoconocimiento y el autocontrol.
Dependerá de nuestras acciones el carácter que forjemos en nuestros hijos.
La autoestima es un viaje, no un destino. Es como un músculo: cuanto más lo ejercites, más fuerte se vuelve. Al practicar las herramientas del coaching ontológico y al adoptar una perspectiva positiva, podrás construir una autoestima sólida y duradera. Recuerda que eres único y especial, y que tienes todo el potencial para lograr tus sueños
Una frase corta y poderosa que te recuerde tu valor.
Imagina cómo te sentirás cuando las hayas alcanzado.
Pasa tiempo al aire libre y disfruta de la belleza del mundo natural.
Tendrás alguien que te inspire y te guíe.
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